Los medios atentan contra la población española al no publicar el titular más deseado sobre ETA desde hace décadas.

Publicado en 18 octubre, 2010

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Cuando unos encapuchados anunciaron hace unas semanas el cese de la violencia y la apertura de nuevos tiempos, todos los medios se empeñaron en tachar la acción como de intento de engaño a la sociedad para conseguir colarse en las próximas elecciones. Se encargaron entonces muy bien de ocultar que dichos encapuchados planteaban una tregua verificada y apelaban a los Principios Mitchell (La aplicación vasca de los principios Mitchell) y, con ello, a la presencia de observadores internacionales que velaran por el buen desarrollo del posible proceso político.

Sin embargo, como buenos perros guardianes, fieles a sus amos, pocos días después retransmitieron hasta la saciedad y como verdad absoluta y probada una simple acusación de dos etarras contra el gobierno de Hugo Chávez que en realidad no iba acompañada de prueba alguna como demuestra el sumario del juez. Curiosamente, esa declaración  –de cuyo interrogatorio aún hoy nadie ha aclarado las condiciones de legalidad en que se produjo- beneficia a más de uno que participó en el intento de Golpe de Estado contra Venezuela en 2003 o en la invasión del islote Perejil en 2002 (casualmente justo después de que se le reconocieran a Marruecos justo en esa zona unas reservas marinas de petróleo  desmesuradas), y tras cuyo incidente España pasó a tener un kilómetro cuadrado más de esos 504.781Km² que tenía hasta entonces y que todos aprendimos de memoria en la primaria.[1]

Pero no queda ahí la cosa. El caso es que, a pesar de que el mundo abertzale viene declarando por activa y por pasiva unas intenciones reconocidas en medio continente europeo e incluso en parte de Sudamérica, nuestros medios nos ocultan que:

ETA ofrece una renuncia definitiva a la violencia

Plantea para ello un proceso similar al desarrollado con el IRA en Irlanda

 

Porque eso justo es lo que ha sucedido desde principios de septiembre y es lo que nuestros medios nos están ocultando. Eso es lo que ha vuelto a declarar la izquierda Abertzale, ahora por boca de Arnaldo Otegi. Pero claro, quizá, después de tanto esperar oír de su boca una condena a la violencia de ETA, ahora habrá quien lo tache de etarra para evitar que se oiga su reciente declaración: a la pregunta de John Carlin “¿Si ETA matara mañana, lo condenaría? Arnaldo Otegi respondía con el gran titular que media España lleva esperando al menos desde 1978:

Si tales hechos sucedieran, la izquierda abertzale, en virtud de su propia reflexión y de los compromisos adquiridos con la comunidad internacional y en aplicación de los Principios Mitchell se opondría a tales hechos.[2]

Este atentado contra el derecho a la información veraz que la inmensa mayoría de los medios españoles están llevando a cabo solo sirve para llevarle a uno irremediablemente a plantearse ciertas cuestiones dolorosas: ¿es posible que en este país haya alguien a quién le interese mantener viva mediáticamente la violencia de ETA? Por decirlo con otras palabras y dirigiéndome a esos del “o estás conmigo o estás contra mí”: ¿es que hay alguien por ahí arriba de los que siempre hemos creído de este lado que verdaderamente no quiera acabar con ETA? Si no, sinceramente y de desde mi humilde opinión, no se explica tanta falsedad.


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Publicado en: España