Nuevamente pretenden bombardear masivamente nuestra educación mediante mensajes lanzados a la masa, parte de la cual los repite sin madurar, sin analizar, sin distinguirle la paja del grano. Esta vez, a partir de un informe de la OCDE, vuelve a culpabilizarse de forma indirecta del déficit del estado a la inversión en educación olvidando el fraude fiscal conscientemente no perseguido de las grandes fortunas, olvidando el menor IRPF de esas mismas grandes fortunas con respecto a los desarrollados países del norte y de centro de Europa u olvidando también el gasto en armamento que, en este 2012 de recortes a la sanidad, la educación y la dependencia, ascenderá sin embargo un 18% gracias a la reciente aprobación por parte del PP de una partida extraordinaria para la fabricación del deslumbrante Eurofigther, parte de cuyos 1782 millones irán al consorcio europeo EADS, cuyo consejo de administración está ocupado por el socialista Joseph Piqué y el expresidente del BCE, Jean Claude Trichte. Pero habrá quien vuelva a ignorar, a olvidar, o peor aún a silenciar, que estas son las partidas cuyos contratos deben romperse antes de romper otro contrato, el contrato social que todo gobierno asume y que precisamente consiste en respetar, entre otras partidas, la de la educación, por suponer la mayor y más directa inversión en el futuro de un país.
En primer lugar cabe citar que ningún medio de los que se hacen eco del supuesto informe educativo publicado por la OCDE y de lo que contiene nos han ofrecido la fuente original, lo que deja mucho que desear para todo medio que se precie de ser serio. Ese informe habla, según Europapress.es y Eleconomista.es, de que los profesores españoles ganan más que los de la media de la OCDE y de la UE, que la inversión publica está por encima de la OCDE y la UE o, resumido en eslóganes vergonzosamente facilones para temas tan determinantes, que “España tiene más cantidad pero menos calidad” en el sentido de que “España gasta más pero obtiene peores resultados que la OCDE y la UE”.
Sin embargo, estos mismos medios no tienen en cuenta otros datos a pesar de existir en otros documentos oficiales (PISA, Eurostat, otros informes de la OCDE…). Aclaremos la cuestión, ya que los pseudos periodistas en vez de hacerlo simplemente repiten como loros la información tal cual la traducen las agencias de prensa -pues no habrá alguien que piense que al menos esos mismos periodistas habrán leído directamente tal informe cuyo documento no ofrecen al lector-.
1- Esos datos aportados por el informe de la OCDE son de 2010, hoy tenemos un gasto mucho menor en recursos humanos, materiales, ayudas… por lo que hoy ya estamos por debajo de la media de la OCDE y de la UE. Supongo que nadie duda de esto, aunque discrepemos en si estamos o no de acuerdo sobre si debe ser así.
2. ¿Es eso lo que pretendían, que estemos por debajo de la OCDE y de la UE en gasto público en educación y con ello en profesorado? Para entender bien lo que esto significa hay que recordar que en ambas organizaciones hay países como Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Portugal, República Checa o Rumanía, 14 de los 25 países de la Unión (en la OCDE se incluyen otros como Islandia, Turquía o México) y a los que nos parecemos ahora mucho más en des-inversión en educación que a Dinamarca, Holanda, Suecia, Noruega, Finlandia, Corea el sur o Japón de los que estamos a años luz pero a los que según algunos debíamos parecernos por ser puntero en tal sector, por aquello de que son los primeros en el informe PISA. A ver si dejamos de rizar el rizo y de usarlo en función de las conveniencias.
3. Solo se habla de soslayo de que el número de alumnos por aula solo había llegado a alcanzar esa vergonzosa media de la OCDE y que hoy con los recortes ha vuelto a retroceder considerablemente situándose muy por debajo, es decir, al nivel de los 17 primeros países citados en el párrafo anterior; se contradice otros informes de eurostat según los cuales los profesores españoles tienen más horas de clase que los países punteros en educación así como los alumnos aguantan una sobre saturación de clases(en torno a 80 horas más al año que los alumnos de la OCDE) porque la primaria y secundaria siguen siendo guarderías donde los padres dejan a sus hijos por ausencia de programas de ayudas para ello como sí existen en otros países; que es menor el número de profesores en España que en la media de la UE y de la OCDE… Pero todo ello son cuestiones que no afectan a la calidad de la educación según los expertos políticos españoles de educación –una clara ironía, porque el educado ministro Wert nunca fue ni siquiera profesor y ni él ni sus ayudantes conocen el entresijo de un centro educativo para los que sin embargo están preparando la enésima ley educativa-.
4. Pero es que resulta más sorprendente que siempre se olvide citar datos de PISA que a los privatizadores no les interesa difundir, como que los profesores españoles son los que más horas de formación realizan de forma voluntaria (como confirman los CPR) y los que más y mejor absorben las diferencias sociales de la zona en la que se inserta en centro educativo. Así, como el mismísimo informe PISA, -sagrado para algunos políticos y otros muchos que no conocen su funcionamiento; incompleto, irreal, virtual… absurdo para otros pocos que lo manejamos bien de cerca desde hace años- mientras en Finlandia, Suecia, Japón, Corea u Holanda, cuando los alumnos provienen de niveles socioeconómicos inferiores obtienen mayores fracasos escolar que en España, donde los profesores saben paliar mejor esas diferencias. El problema en este caso, como es evidente, es que es nuestro país entero el que está varios escalones socioeconónimos por debajo de esos otros, de lo cual, no habría ni que mencionarlo, no puede culparse al profesorado.
5. Además, por una extraña razón (no tan extraña en realidad), existe un sector en nuestra sociedad que pretende olvidar para todos los asuntos que hace solo 37 años tuvimos una dictadura y que nuestro modelo social, de cultura democrática, de estado del bienestar… donde se incluye la inversión en la escuela pública tiene tan solo esa edad (verdaderamente la inversión seria en educación tiene menos de la mitad de esa edad) por lo que no podemos pedir que nuestro sistema esté tan engranado como los que con más inversión como los países punteros llevan además más décadas con dicho funcionamiento. Es necesario dejar que el sistema pueda funcionar para observar si es bueno, regular o pésimo, algo que han sabido impedir magistralmente todos los ocupantes de Moncloa con una sucesión irracional de leyes educativa que siendo malas o peores nunca tuvieron tiempo de cuajer y de poder crear una verdadera cultura educativa.
Yendo el burro por delante, yo y otros muchos mejor preparados estamos dispuestos a debatir seriamente en los foros oportunos. El problema es que en ese caso habría que hablar también de temas espinosos para algunos como la verdadera gratuidad de la educación en países como Finlandia -donde llega incluso a niveles más altos que la pseudo gratuidad española agravada con la retirada de bonolibros y de recursos económicos a los centros educativos destinados a material de aula. Eso es solo una gota en un inmenso océano de posibilidades que el tema nos ofrece. Pero si queremos comparar sistemas educativos deberíamos hacerlo en serio y de forma coherente y detenida, cuidando mucho más lo que sobre temas como este decimos (o como loros repetimos) y más aún cómo, dónde y cuándo lo decimos porque en numerosas ocasiones a más de uno nos da la sensación de que están jugando vilmente con el futuro de una sociedad completa y no solo no les quitamos el balón, si no que encima le validamos los goles producidos en claro fuera de juego.
octubre 10th, 2012 → 6:20
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